sábado, 4 de agosto de 2012

“Principios Básicos de la Seguridad para el Control de Incendios” Parte II Por: Ing. Alejandro García


2ª Parte de “Principios Básicos de la Seguridad para el Control de Incendios”
Puesto que sabemos que un incendio se produce cuando hay un combustible a temperatura suficiente para tener una combinación con el oxigeno del aire, podemos tener la prevención ante un posible incendio, si mantemos controlados los elementos tal como:

·         Materiales fácilmente combustibles en condiciones de peligro
·         Focos de calor
·         Concentraciones altas de solventes en ambientes poco ventilados
·         Aire en contacto con materiales oxidables

La prevención de los incendios nos indica la existencia de una atención continua hacia las causas de incendio para su rápida eliminación por medio del:

·         Control de materias primas y sus procesos
·         Control de los focos de ignición
·         Mantenimiento preventivo de las instalaciones

La eliminación del aire solo se puede aplicar en determinados procesos.

Se sugieren las siguientes actividades preventivas:

Eliminación del combustible.

·         Para cada puesto de trabajo o instalación debe  almacenarse únicamente el material necesario para una jornada o turno, si es combustible.

·         La basura y materiales de residuo deberán ser retirados frecuentemente, como mínimo al finalizar una jornada o turno de trabajo, en los recipientes propuestos para este fin.

Respecto a los polvos combustibles:
- Impedir la acumulación de polvo en elementos estructurales controlando su emisión mediante sistemas de aspiración localizada.
- Limpiar los derrames de polvos, preferentemente aspirarlos.
- Eliminación de focos de ignición.
Respecto a las botellas e instalaciones de gases combustibles:
- Ubicación segura, de ser posible en el exterior, o en lugar muy ventilado, protegido
del sol y otras fuentes caloríficas.
- Mantener cerradas todas las válvulas cuando no se usen.
- Cerrar la válvula principal si se detecta una fuga.
- Mantener las botellas sujetas a puntos estables, y con el capuchón colocado,
si no se usan.
- Usar los equipos de regulación apropiados para el correcto funcionamiento de
la instalación.
- La estanqueidad de las conexiones se comprobará con agua jabonosa
únicamente.
En los almacenes:
- Limitar, en lo posible, la cantidad total almacenada, mediante compartimentación
resistente al fuego.
- Mantener los pasillos entre estanterías libres de objetos.
- Extremar el orden y limpieza, para evitar la acumulación de embalajes, residuos,
etc., de fácil combustión y rápidos propagadores de fuego.
- Establecer pasillos suficientes.
- Señalización de los materiales almacenados.
- Instrucción a los empleados acerca de sus características.
- En caso de derrame de líquidos, se eliminarán inmediatamente.

CONTROL DE LOS PROBABLES PUNTOS DE  IGNICIÓN

Las mayores posibilidades preventivas se centran en el control de los focos de
ignición:
- Mantenimiento periódico de las instalaciones eléctricas, sustituyendo los
materiales averiados por otros de características similares.
- En las actividades en las que esté permitida la disposición de zonas para fumar,
en aplicación de la Ley 28/2005 y la Ley 42/2010, solamente estará permitido
hacerlo al aire libre, en las zonas señalizadas al efecto.
- Mantenimiento periódico de las máquinas, incluyendo su lubricación.
- Control de la existencia de fuentes de electricidad estática, conectando a tierra y
entre sí los materiales en que se produzca, como procedimiento general.
- Regulación estricta de los trabajos de fabricación o mantenimiento que requieran
el uso de llamas abiertas (mecheros, estufas, hogares, hornos) y equipos de
soldadura y corte. El adiestramiento de los empleados en el uso correcto de estos
equipos es fundamental.

La prohibición de fumar
Como resultado de la aprobación de la Ley 28/2005, de 26 de diciembre, de medidas
sanitarias frente al tabaquismo, y la Ley 42/2010 de 30 de diciembre, actualmente en
vigor, que la modifica, está prohibido totalmente fumar en los centros de trabajo
públicos y privados, salvo en los espacios al aire libre.
Dicha prohibición se establece en el artículo 7, que detalla y relaciona todos los
centros y actividades en los que esta prohibición debe aplicarse, además de en
aquellos lugares o espacios definidos en la normativa de las Comunidades
Autónomas.

También está prohibido fumar en:
• Los accesos inmediatos a los edificios y aceras circundantes de los centros
docentes y formativos.
• Las instalaciones deportivas y lugares donde se desarrollen espectáculos
públicos, siempre que no sean al aire libre.
• Los recintos de los parques infantiles y áreas o zonas de juego para la infancia.

Como excepción, en los Hoteles, hostales y establecimientos análogos, aun manteniendo la prohibición general de fumar, salvo en los espacios al aire libre, podrán habilitarse hasta un 30% habitaciones fijas para huéspedes fumadores, siempre que se cumplan los
siguientes requisitos:
a) Estar en áreas separadas del resto de habitaciones y con ventilación independiente o con otros dispositivos para la eliminación de humos.
b) Estar señalizadas con carteles permanentes.
c) Que el cliente sea informado previamente del tipo de habitación que se pone a su disposición.
d) Que los trabajadores no puedan acceder a las mismas mientras se encuentra algún cliente en su interior, salvo casos de emergencia.


MEDIOS DE EXTINCION

En caso de que llegue a producirse un incendio, deben adoptarse las acciones necesarias para tratar de controlar y extinguir el fuego producido, en el menor tiempo posible, mediante el uso de agentes de extinción diversos.

Los métodos de extinción aplicables se deducen del tetraedro del fuego:

- ENFRIAMIENTO, eliminando el calor.
- SOFOCACION, evitando la aportación de oxígeno o reduciendo su concentración por debajo de la necesaria para la combustión.
- ELIMINACION DEL COMBUSTIBLE, retirando los combustibles presentes, diluyendo los líquidos o cerrando las válvulas de conducciones de
gases.
- INHIBICION, mediante la "neutralización" de los radicales activos.

Polvos químicos secos BC Y ABC
Los polvos extintores son de dos clases fundamentalmente, BC ("Normal") y ABC
("Polivalente").
El polvo BC, llamado corrientemente "normal" está compuesto por bicarbonato sódico
en un 95-98 % siendo el resto aditivos para evitar el apelmazamiento, facilitar la
fluidez, y proteger contra la humedad y su posterior inutilización.
- El polvo BC extingue por SOFOCACIÓN e INHIBICIÓN DE LA REACCIÓN.
- Su aplicación característica es la extinción de los fuegos CLASE B -
LÍQUIDOS Y SÓLIDOS LICUABLES.
- El polvo ABC, conocido en la práctica como "polivalente" o "antibrasa", está
compuesto por bisulfato amónico o fosfato amónico asimismo con los
aditivos mencionados para mejorar sus características.
- El polvo ABC extingue por SOFOCACIÓN e INHIBICIÓN DE LA
REACCIÓN, pero recubriendo el combustible - si es sólido -, impidiendo,
aunque de manera relativa, la reignición de la brasa. No obstante, siempre
será necesario enfriar después con agua el combustible sólido.
- Se aplica para la extinción de fuegos CLASE A - SÓLIDOS Y CLASE B -
LÍQUIDOS Y SÓLIDOS LICUABLES.
Los dos tipos de polvo BC y ABC sirven para apagar fuegos de CLASE C - GASES,
pero debe advertirse que la extinción no es aconsejable cuando no se puede controlar
posteriormente la fuga: En ese caso es mejor refrigerar el recipiente pero no apagar.


- Polvos químicos especiales
Para la extinción de fuegos de metales (Clase D) su utilizan diversos productos
específicos, en su mayoría materiales sólidos en forma de polvo o granulados.
Están basados en formulaciones en las que se utilizan, con diversas marcas
comerciales, entre otros productos, cloruro sódico con aditivos, coque de fundición
con aditivos, polvo de cobre, carbonato sódico con aditivos, grafito, mezcla de
cloruros (potásico, sódico y de bario) y también productos naturales como polvo de
talco y arena.
Como puede deducirse ante la variedad de productos disponibles, la recomendación
más práctica es consultar al proveedor habitual el agente extintor más adecuado en
cada caso.

Hidrofluorocarburos y otros agentes gaseosos distintos del CO2
Son productos químicos (hidrofluorocarburos - HFC) y gases o mezclas de gases que
extinguen el fuego por reducción de la concentración de oxígeno por debajo de la
necesaria para mantener la combustión y/o la inhibición de la reacción en cadena (los
hidrofluorocarburos).
Estos agentes se emplean en los sistemas de inundación total. No conducen la
electricidad ni dejan residuos tras la descarga y no destruyen la capa de ozono.


En el caso de que las concentraciones de diseño habituales no supongan un riesgo
inmediato para la vida de las personas que se encuentran en la zona de la descarga,
para evitar las exposiciones innecesarias de las personas a los agentes extintores y
sus posibles productos de descomposición, la descarga debe realizarse también tras
un aviso previo de la descarga que se utilizará únicamente para que las personas
puedan abandonar el local y preparar la zona para la descarga.
Cuando la concentración de descarga pueda producir efectos leves sobre las
personas, la instalación se mantendrá en funcionamiento manual mientras haya
personas en la zona. Y si la concentración necesaria para algunos productos
combustibles estuviera dentro del rango en el que puede afectar a las personas,
deberá disponer de un dispositivo de bloqueo que impida su funcionamiento mientras
las personas están en la zona protegida.
Por ello, estas instalaciones deben diseñarse y realizarse por personal experimentado
y especializado. Y se darán instrucciones a todos los empleados que trabajen en las
áreas protegidas con estas instalaciones para que conozcan el comportamiento a
seguir en caso de incendio.



AGENTE EXTINTOR AL TIPO DE CLASE DEL FUEGO

Cada agente extintor tiene unas propiedades extintoras específicas que lo hacen adecuado
para una o varias clases de fuego. No existe ningún agente que sea apropiado para todas las
clases de fuego, por lo que deberá seleccionarse el que sea más adecuado para los
combustibles presentes en cada área a proteger.
La Tabla siguiente está basada en la Tabla I-1 del Reglamento de Instalaciones de Protección
Contra Incendios (RIPCI), aprobado por RD 1942/1993 de 5 de noviembre, a la que se ha
añadido la columna de los fuegos de Clase F.


Por:  Ing. Alejandro García
Especialista de Marca Bosch

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